jueves, 25 de junio de 2015

LADYHAWK / ADAGIO



Erase una vez en el ya lejano reino de Aquila, una pareja de enamorados. Ella era de una belleza como jamás se había visto sobre la faz de la Tierra; él, un aguerrido y valeroso capitán de la guardia del reino. Su amor era tal, que un malvado y envidioso obispo no podía soportar verlo, pues era él quien anhelaba tener entre sus brazos a la bella dama. Viendo que semejante sueño se tornaba imposible con el paso de los días, no tuvo mejor ocurrencia que separar a los amantes con una terrible maldición, hecha con la peor de las magias negras… Dicha maldición consistiría en mantener transformado al capitán con el cuerpo de un inmenso lobo durante toda la noche, mientras que ella, al alba y con el primer rayo de Sol y durante todo el día, sería un hermoso halcón surcando los cielos. Habían sido, pues, condenados. Ya no lograrían verse en su forma humana, nunca más.


Siempre juntos, eternamente separados.

AMOR MUERTO

Nunca llores por un Amor muerto,
Ya que rara vez el Amor es verdadero.
Él cambia sus ropas del rojo al azul,
Y del más brillante azul al rojo,
El Amor ha nacido a una muerte temprana,
Y su realidad es apenas un despojo.


Entonces no ancles tu sonrisa
En su pálido rostro descarnado,
Para exhalar el más profundo de los suspiros.
Las palabras justas en labios sinceros
Pasarán, y sin dudas morirán;
Y tu estarás solo, mi querido,
Cuando se desaten los vientos invernales.

Nunca lamentes aquello que no puede ser,
Pues este Dios no regala dones.
Si este pobre sueño de amor fuese nuestro,
Entonces, querido, estaríamos en el Cielo,
Pero aquí sólo hay campos muertos,
Donde el verdadero amor jamás es cierto.

NOCTURNO

Engarzado en la noche el lago de tu alma,
diríase una tela de cristal y de calma
tramada por las grandes arañas del desvelo.


Nata de agua lustral en vaso de alabastros;
espejo de pureza que abrillantas los astros
y reflejas la cima de la Vida en un cielo...
Yo soy el cisne errante de los sangrientos rastros,
voy manchando los lagos y remontando el vuelo.

lunes, 8 de junio de 2015

HAY AMOR

Cuando hay poesía en el aire que rodea un cuerpo
Y existe una voz dulce que susurra un sentimiento.
Cuando se derrama una lágrima sentida,
Que luego es llevada por el viento.
Cuando la mano dura del tiempo
Une aún más el pensamiento.
Cuando la alegría invade nuestro seno
Y nos da alas, para salir y llegar a tiempo,
Para volar y penetrar en los más excéntricos sueños
Pero por sobre todas las cosas,
Cuando hay ganas de vivir y seguir creciendo.

sábado, 30 de mayo de 2015

PARA TI

Para ti
todas las noches de insomnio
que pasé imaginándote entre mis brazos,
sintiendo tu respiración
infundiendo un último anhelo de vida a mi ser.

Para ti
todas las gotas de lluvia
que una vez cayeron sobre mí,
cuando mi alma te buscaba
por entre sombras y ruinas.

Para ti
los delirios vehementes
que conmocionaban mi razón
cada vez que sentía inevitable tu partida
sin necesidad que no estuvieras.

Para ti
los pétalos de todas las rosas
que arranqué de mi jardín,
que todavía se conservan entre esta carta y guardan tu aroma.

Para ti
mi universo de estrellas
donde tú eres el sol
y mis ojos perdidos
en la dimensión de tu mirada.

Para ti
lo más importante:
mi vida
y con ella todo el amor
que jamás dejaré de sentir.

viernes, 22 de mayo de 2015

DESDE LEJOS

En el silencio siento pasar hora tras hora,
como un cortejo lento, acompasado y frío...
¡Ah! Cuando tú estás lejos, mi vida toda llora,
y al rumor de tus pasos hasta en sueños sonrío.

Yo sé que volverás, que brillará otra aurora
en mi horizonte, grave como un ceño sombrío;
revivirá en mis bosques tu gran risa sonora
que los cruzaba alegre como el cristal de un río.

Un día, al encontrarnos tristes en el camino,
yo puse entre tus manos pálidas mi destino
¡y nada de más grande jamás han de ofrecerte!

Mi alma es frente a tu alma como el mar frente al cielo:
pasarán entre ellas, tal la sombra de un vuelo,
¡la Tormenta y el Tiempo y la Vida y la Muerte!

jueves, 21 de mayo de 2015

UN BOSQUE SILENCIOSO

Oh, silencioso bosque, te atravieso
Con el corazón tan lleno de miseria
Por todas las voces que caen de los árboles,
Y las hierbas que rasgan mis piernas.

Deja que me siente en tu sombra más oscura,
Mientras los grises búhos vuelan sobre tí;
Allí he de rogar tu bendición:
No convertirme en una ilusión,
No desvanecerme en un lento letargo.

Escrutando a través de las penumbras,
Como alguien vacío de vida y esperanzas,
Congelada como una escultura de piedra,
Me siento en tu sombra, pero no sola.

¿Podrá Dios traer de vuelta aquel día,
En el que como dos figuras sombrías
Nos agitamos bajo las hojas tibias
En este silencioso bosque?