Me acostumbré a llevarte en mi piel.
En mi mundo, en mi ser y a que sea mi amiga.
Me acostumbré a que ya no exisía él.
A que no sienta mi piel lo que su piel le ofrecía.
Me desperté...
el sol me dio en la cara,
y le busqué y sin embargo a mi lado no había nada.
Y descubrí que estoy solamente contigo.
Y camino despacio en tu compañía.
Robando al viento amores de vida.
Busco un pasado.
pidiendo un regreso.
Dejando un espacio para otro comienzo.
fuiste siempre de mi vida sombra y guía.
Vieja amiga melancolía... él se ha ido
y tú siempre a mí prendida...






