martes, 19 de marzo de 2013

 

Final de los cuentos...


Los cuentos tienen el final que quiera darles el escritor… Un final feliz o infeliz... Sucedió, parece que sucedió, o pudo suceder pero nunca ha sucedido.

Así como en el trascurso de la vida, las decisiones que se tomen te harán feliz o infeliz…. Pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones en la duda eterna que  dificulta la toma de decisiones, pero que al final siempre conllevan a caminos que uno desconoce; una realidad, o a una irrealidad, si se quiere… Tan lejos y tan cerca, sólo es cuestión de percepción.

De pronto, aparece y surge un quizás... El hada esté bajo un hechizo y se convierta en una dama que enamora al Caballero, al igual que Elfo de la luz…. Puede que se convierta en un Caballero y  permanezca al lado de la Princesa… No sé, tal vez así como había una vez o hubo una vez….

Final feliz o infeliz… Siempre amar como si fuera la única vez que tendrá oportunidad de hacerlo y que el final del amor no existe porque el amor verdadero dura toda la vida lo que existe en realidad es un comienzo feliz de una historia que puede o no terminar.

No todos los cuentos tendrán un final feliz,

Conozco castillos que son más tristes que ayer,

No todos los príncipes se vestirán de azul,

ni cada promesa se hará para respetar.

Hay torres tan altas que están lejanas del mar,

princesas ajenas, estatuas de sal.


No todos los cuentos se hicieron para dormir,

ni todos los sueños te vienen a visitar.

Soñé que contaba un cuento sin tiempo ni final,

después junto a mí te miré despertar.


Se dice que todos tenemos para contar

y de lo contado tendremos otra versión.

No hay nada como el oído que sabe escuchar

pero no hay sentido como el corazón.”




lunes, 18 de marzo de 2013



SIEMPRE...



"Siempre que pienso directamente en tí, te siento tan dentro que tu recuerdo es como una estrella que dentro de mi corazón me quema la esperanza convirtiéndola en ilusión por volverte a tener entre mis brazos.
Oigo tu nombre entre la oscura soledad, y espero tus ojos conquistando dulcemente mi alma, tu cuerpo deshaciéndose entre mis brazos como las estrellas se deshacen al amanecer, tu estela filtrándose entre mis sentimientos..."
"No me cansaría de tí hasta que me cansara también de ver la luz de las estrellas cada noche, y si eso fuera, sería porque prefiero mirarte a los ojos y ver la misma luz de ilusión y cariño."

 

sábado, 16 de marzo de 2013

La fuerza que nos une

Ahora la Princesa duda, no recuerda si era o no una pesadilla, pero lo cierto es que sintió  el hechizo y cómo su rostro se iba transformando, cayendo sin remedio mientras alucinaba con endriagos  que hostigaban su alma.
Poco convencida -o nada- si ese polvo mágico de las tan agraciadas y caritativas hadas,  haya servido para algo. Además a la Princesa no le congraciaban las hadas… Son espíritus que tienen forma física, son terrenales y básicas. Aunque no las rechazaba, sabia reconocerlas y mantenerlas circunscritas en un espacio delimitado.
De lo que sí estaba segura la Princesa, era del enorme sentimiento de amor y paz que fue invadiéndola. Una luz brilló dentro de su pecho, como si un sol hubiera encontrado cobijo en lugar de su corazón. Sentía su presencia…  El espíritu del caballero, se transportó en un instante a los sueños de su amada” y fue él con su infinita ternura, amor, caricias y palabras lo que hizo que la Princesa esa noche se calmara.
La Princesa se quedó sin palabras… cautiva ante el excelso sentimiento que le profesaba el Caballero: “Mi regalo de amor para ti, te lo doy sinceramente así como te he dado mi corazón, mi alma, mi cuerpo y quiero darte mi vida entera.”  “amor infinito, que supera a la pasión y que va más allá del tiempo y la distancia”...Aunque no físicamente, él siempre ha estado… dándole un halo de alegría y suficiente aliento a la Princesa,  manteniendo sus almas unidas. 
Las estrellas brillan en la oscuridad... Despierta: el alba está por llegar" dedicando unos versos a su Caballero:
"Vuela mi mente en busca del sentimiento, mi corazón se abre cediendo luz al recuerdo, y al verte únicamente a ti en mis pensamientos, mi cuerpo enamorado se mantiene sediento y la inspiración crea estas letras que van directas a tu alma acariciando esos ojos verdes que mantienen en vilo la mía, y me dan un motivo para soñar cada noche."
“Oigo tu nombre entre la oscura soledad, y espero tus ojos conquistando dulcemente mi alma, tu cuerpo deshaciéndose entre mis brazos como las estrellas se deshacen al amanecer, tu estela filtrándose entre mis sentimientos...”
“Para unos ojos verdosos que acarician el alma con la mirada... para ti, amor mío, va mi corazón envuelto en regalo…”
 “Ahora... me gustaría refugiarme en tus brazos, beber de tus besos, sentir poco a poco que la pasión sale de tu corazón como el fuego del dragón que asola mi corazón por no tenerte al lado"
“Hasta que pueda volver a verte algo dentro de mí me quema calentándome las venas como el sol al viento perpetuando tus caricias... recordando que el más intenso de los sentimientos fue entre tus brazos."
El silencio hace presencia, junto a su amiga, la soledad. “Ambas mi mente confunden, Sentimientos muy profundos, en el fondo, en mi interior"  Susurrándole al Caballero: Eres el dueño de mi suspirar,  mi alma, mi sentir, mi pasión, mis deseos, mis sueños, toda te pertenezco y…
Te amo, Mio

miércoles, 13 de marzo de 2013

EN LO PROFUNDO DEL BOSQUE



“Hay quienes afirman que en lo profundo del bosque encantado, hay lugar prohibido y temido por la gran cantidad de brujas y espantos que ocultan, aquella parte del bosque estaba prohibida… Prohibida no solo porque estaba lleno de malignas criaturas, sino porque  todo aquel que entrase, jamás podría salir. Ahí donde, las demás criaturas sabían, vivía el ser más poderoso y aterrador que jamás haya pisado el lugar, el ser que habita en todo el universo, y los habitantes del Bosque Encantado le llaman el “Oscuro”.

“Muchos en la aldea dicen que Oscuro fue el  hechizo a una Princesa por una bruja  a la que más de alguna vez intentaron matarla, la razón: Su magia, era muy distinta y temida por el pueblo.  Mientras algunos practicaban magia de fuego, hielo, luz o anima, ella practicaba la del arte oscuro, proveniente de la muerte…”

“La bruja que en una oportunidad se le conociera como la Princesa Amor, también fue objeto de una evocación  “Su maldición, es la muerte de los que traicionan sus promesas de amor." Así que desde ese momento, ella que había faltado a su promesa amor, debía castigar a todo aquel que la faltara, sino moriría y vivía divagando, atormentada al  escuchar siempre el lamento de su amado:”

La soledad en una oscura noche lo encontró, le robó el alma, durmió sus sentidos, el corazón lastimó sin pedir permiso, le quitó todo lo que tuvo, todo lo que es, eternos son los días, que frías las noches, herida profunda que no deja de sangrar, le llevó el corazón.. La muerte de sus sueños y la muerte de sus esperanzas, de volverla a querer como una vez lo hizo y de volver a estar con ella, su amada…

“A los oídos de la bruja llego el cuento de  que una Princesa aun estando enamorada, decidió  alejarse de su amor por lo que juro, en nombre del Caballero y en honor a la su maldición, vengarse de ella,  al haber faltando al compromiso de amor ,  ocasionando inmerecida soledad.. Semejante desaparición tan repentina la molestó infinitamente y la sentenció  a convertirse en OSCURO; un ser sin sentimiento, ni alma,…  A no tener paz mientras viviera  y le juró que perseguiría su sombra y su recuerdo donde quiera que estuviera, mientras no encontrara lo que sólo es esencial en la vida.

En una de las tantas idas de la Princesa Ángel al bosque de la melancolía,  se encontró con la bruja quien sin pensar cumplió su venganza… El juramento surtió efecto, y sobre la hermosa Princesa Ángel cayó una sombra negra que la oscureció, desatando múltiples tempestades de tristeza y dolor infinito en su alma, alma que desvanecía poco a poco.  Se le dijo que la rodearía el sufrimiento, pero definitivamente nada sería comparable al hondo pesar que dominaría su corazón pues mientras viviera y más allá de la muerte, seguiría amando al  Caballero.  

Al caer la noche, sin importar cuanto, la Princesa busco la salida del bosque de la melancolía, pero jamás como Princesa ha encontrado manera de escapar.

De la Princesa Ángel  no se volvió a saber más, el reino del otro lado del bosque encantado, desde su desaparición está entristecido,  en el cual su familia mandó a cercar el bosque, para que así nunca nadie pudiera quedar atrapado en su espesura.

“Cuando la luna alcanza su punto más alto en el cielo sale la silueta de una criatura, nadie tiene el valor suficiente de ver directamente a la cara a aquella criatura Oscura –Princesa Ángel-, tenía la cuenca de los ojos negra, la piel oscura de un gris contaminado pero peculiarmente suave, el cabello  largo abandonado al descuido, muy negro liso y espeso, los labios de tono púrpura, a pesar de ello, se veía el rostro más perfecto, con el perfil hermoso, los pómulos ligeramente resaltados y la nariz recta, algo que inmediatamente se le nota es  la energía de sus ojos, tan tristes...”

“Ya pasado unas horas de la caída de la noche, en lo profundo del bosque encantado se podía escuchar el aullido estridente,  que penetra en los tímpanos, seguido de múltiples sombras que se deslizan en la oscuridad. La dueña de la misteriosa voz salió entonces de su escondite, cubierta por la penumbra y los danzantes sombras, ocultando así su apariencia. Aunque a veces, danza con vestido de seda roja  que transparenta su figura.”
Irónica paradoja: La Princesa Ángel que ama profundamente al Caballero de la Rosa, es el ser del que nadie quiere saber: OSCURA, quien lo incita a dar el paso hacia la luz final…
Lo que no sabe el Caballero, es que con quien sostuvo el diálogo fue  con su…   

OSCURA - Princesa Ángel.-

martes, 12 de marzo de 2013

La Princesa espera



La Princesa Espera

Una noche fría resguardada con el cielo triste, ansiosa se encontraba la Princesa por ir al bosque de la melancolía,  sin importar lo débil y agotada que se sentía,  ya llevaba muchas horas sin dormir -no recordaba ni cuántas- Tenía un interés muy particular… Había quedado inconclusa la conversación con Elfo y  no acordaron un encuentro, pero ella tenía la esperanza de  verlo nuevamente. Era trascendental dilucidar: Cuál era ese único camino que la llevaría nuevamente al corazón del Caballero?!…
Mientras tanto, decidió  reposar entre la yerba húmeda, su mirada fija hacia el cielo y su mente divagaba en la soledad… pensando en el Caballero.
El recuerdo la inspira y la domina una enredadera regresiva del tiempo… Se consuela sintiendo la inmensidad  de la noche que la envuelve.  La Princesa a través del pensamiento le recordó al Caballero que no fue él quien la conoció primero.  A pesar de que él conocía la naturaleza humana, y siempre estaba dispuesto a escuchar a quien se le acercara pidiendo su consejo, ninguno de sus más íntimos allegados que vivían en la aldea,  pudieron percibir la desolación que le abrumaba.

Ella como Ángel, aún en la distancia sintió el desconsuelo en el alma del Caballero, por eso sin conocerlo, -una osadía de su parte-, decidió acercarse y preguntarle qué le pasaba?
Un poco asombrado el Caballero, pero con delicadeza y respeto, -presumo que la princesa le inspiró confianza-, le comentó con mesura los motivos de su tristeza. Pues ciertamente, aunque siempre estuvo rodeado de princesas y una de ellas lo tenía prendado, él no les prestaba mayor atención. Primero las evitaba por ser  banales, frívolas, vanidosas, veleidosas  y segundo porque en ese tiempo el caballero por las muchas funciones que le imponía su investidura, andaba de batalla en batalla en todas direcciones al rescate de damiselas y a la caza de dragones, lo que le impedía estar en su morada, eso marcó un lugar en su corazón donde no tenía defensa.
 La Princesa Ángel en ese momento descubre su lado más espiritual, intuyó que debía darle con sabiduría y conocimiento algunas sugerencias  que había aprendido en el trayecto de su vida y tal vez ella, ya había pasado por una situación muy similar. La conversación se tornó fluida, tácitamente era como compartir el momento. El Caballero cual observador silencioso reflexionaba de lo que por conocimiento sabía que podía pasar, al terminar la conversación, la Princesa desapareció de la vida del Caballero.

El corcel avanzaba a tientas, mientras el Caballero oteaba el horizonte, implorando casi, por un rayo que iluminara su camino. Ni rastros había de la Princesa Ángel. Aguardó unos instantes, con la secreta esperanza de verla otra vez.
¿La había visto o escuchado realmente?


Nadie de la aldea admitía haberla visto, ni conocían su castillo  el cual  estaba al otro lado del bosque encantado. Sumido en la desazón, comprendió que si el Ángel había realmente estado allí, ya habría buscado refugio en otro lugar. Con resignación, guio las riendas hacia su palacete. Cada día que pasaba y todas las noches la buscaba, no perdía las esperanzas de volver a ver a aquel Ángel.

Visitas inesperadas… Ella aparecía y volvía a desaparecer en forma absolutamente misteriosa, si bien quería estar fuera de la vida del  Caballero, éste  le preocupaba, por lo que en cada encuentro ella se encargaba de elevarlo en sus alas de seda, con ráfagas de sentimientos plenos,  la muda confidencia se escuchaba en la conciencia de los dos y a veces... Secretamente el  deseo de unir sus almas los invadía.  
Gruesas gotas comenzaron a caer en forma aislada y luego con mayor intensidad, lo que hace que se esfume de la mente de la Princesa el recuerdo de ese primer encuentro. Más ella permanece en la yerba,  le encanta la lluvia, -esta vez no salió corriendo a buscar un refugio-.

Era una Princesa muy romántica pero a pesar de ello, siempre intercedía  la razón sobre sus sentimientos… Tratando de buscar los motivos que la hicieron buscar al Caballero pensaba en voz alta: En ocasiones sin poder evitarlo, se muestran emociones de manera inusual en conversaciones que van más allá de una amistad, sin darse cuenta uno al otro se hacen falta. Sienten que el mundo deja de girar, compartiendo los sueños más preciados, como el Príncipe/Caballero y Princesa/Ángel/Dama… Se crea la intimidad física, emocional y espiritual,  el vínculo más fuerte que puede existir entre dos seres humanos…
Razonamiento que la llevó a concluir que el Caballero hizo caso omiso a las sugerencias que ella le había dado el día que lo conoció; pues él, si sabía que debía dejar que su corazón hablara, darle rienda suelta a sus sentimientos y ella entendió que su irrefrenable sentir se convertía en el amor más sincero, único, excelso… Y  que cualquier amor, puede nacer del cuento de los sueños!
Pasaban las horas, el frio de la noche comenzaba cubrirla,  Elfo de la Luz no aparecía y la Princesa comenzaba a desesperarse, por lo que decidió regresar al castillo. Se puso de pie y lentamente fue caminando por la senda preferida del bosque de la melancolía… Instante en que se vislumbra una luz,  sabía que era Elfo.

El se acercó y sólo dijo unas palabras:
 Princesa como mortal que eres, te falta por aprender algo que es  esencial en la vida.  Dado el amor que dices sentir, la tristeza en que estás inmersa  y la condena que tú misma te impusiste, te conferiré un Don Especial, pero tú misma tendrás que descubrirlo”… Ese será el único camino que te haga regresar al corazón del Caballero.
La Princesa un poco desconfiada preguntó: Y como lo sabré?
El respondió, busca lo esencial:   Si puedes cerrar tus ojos, ver tus ilusiones dibujadas en tu pensamiento, no hay duda….”


sábado, 9 de marzo de 2013

Hoy la Princesa vislumbraba que el bosque de la melancolía se había convertido en el laberinto de su vida, intuyó que no había una salida  porque era en el lugar donde ella quería estar. Aunque ya no la atemorizaba la oscuridad, ni el silencio, divagaba cada vez más.  Esta vez danzaba descalza por una senda estrecharse conversando con las estrellas que habían desaparecido hace un largo tiempo les decía: “Misteriosos son los vientos de la vida como sendas desconocidas cuyo final envuelven, confunden… Aumentando poco a poco mis penas, dudo de dónde aparecerán y a dónde irán. Inesperadas sendas surgen, viejas sendas sucumben, se derrumban de repente, también personas van y vienen, te dejan atrás, o están a un lado o se detienen espantando los sueños a un destierro devastador.” 
En medio de la oscuridad, su voz fue enmudecida por una luz penetrante que se dirigía hacia ella, todo en silencio, solo una brisa que escucha su corazón. La Princesa  presa del hechizo de ese ser magnífico, aguardó silencioso… Un Elfo de extraordinaria belleza se acercaba por la senda como flotando, observando el bosque encantado. Ahora estando frente a la princesa, Elfo fue el primero en hablar "No es mi hábito aparecer de un modo tan indiscreto, pero, de hecho, es menos común ver por estas tierras a seres tan excelsos como Usted. Si no soy demasiado imprudente ¿podría preguntar quién o qué es, y hacia dónde se dirige?
"Soy la Princesa Ángel - respondió ella muy amablemente – Y yo, soy un Elfos de la Luz que domina los secretos de la naturaleza y de las hierbas mágicas, conozco los astros y el futuro, viajo sobre los rayos del sol, puedo atravesar cualquiera de los elementos, soy  inmortal  y dotado de sabiduría. - Jamás imagine tuvieran tan singular belleza respondió la Princesa.
Así hablaron durante algún tiempo, inquiriéndose el uno al otro, mientras la noche cedía tempranamente a la madrugada. El Elfo advirtió la profunda tristeza y desolación de la princesa, como era un ser un mágico pudo adivinar lo que ella pensaba y se ofreció a ayudarla.  
Bajo la cabeza e hizo un silencio que preocupó a la Princesa. Evidentemente las noticias que tenía para darle no eran las que ella pretendía escuchar y estaba buscando la manera más amable de pronunciarlas.
Tu  alma camina entre tinieblas y no puede contener un pasado que siempre fue inevitable, solo añora la compañía de un ser amado en una gran tumba encerrado…
La desesperación por no tenerlo, llena tu ser de recuerdos y moribundas caricias que se extinguen con el olvido de tú memoria, grabándose eternamente en la piel.
En la oscuridad de las noches, buscando allí donde no quiere ir nadie porque no hay retorno, tus palabras se pierden en un suspiro eternizando los tiempos en los que con un pensamiento podías reflejar  un corazón enamorado….
Luchando contigo misma, defendiéndote del corazón que te oprime si no tienes el alimento de sus palabras y sus caricias…
Deseosa de hallar en esta no vida la felicidad inalcanzable como amarga condena por tu alejamiento, tu misma sentenciaste a no tener paz ni merecer el amor del Caballero.
La Princesa permanecía en silencio sintiendo múltiples tempestades de tristeza y dolor infinito en su alma, sabía que Elfo tenía razón.
Prosiguió Elfo diciendo: El recuerdo de su voz, mantiene viva tu esperanza de volver a estar con el Caballero, y aun siendo arrastrada por pensamientos queriendo traspasar lo irreal para mantener unidas sus almas, no te atreves indultarte y responder al llamado desesperado del caballero que: “Como un espíritu, en ese lugar el cerró los ojos, suspiró y desde lo más profundo de su ser pensó en ella: "Por favor acércate... para cuidarte." sabiendo simplemente que le amas tan fuertemente como permite la cordura...
Estás aquí, sentada. Por tu cabeza han pasado ya infinidad de pensamientos, pero jamás das con la clave de todo, y quizá ya no sabes ni siquiera de tu  existencia. Princesa, no existe conjuro ni pócima que acerquen forzadamente a dos corazones. Por otra parte ¿de qué te serviría?.
Hay un solo camino que te llevará al corazón de ese Caballero…


jueves, 7 de marzo de 2013

Añoranza de la Princesa



AÑORANZA DE LA PRINCESA


Por las noches la Princesa se pierde en sus profundidades…En la senda, donde el cobijo de la oscuridad abriga la soledad,  la princesa mira  la luna y la  imagen del Caballero se posa en ella, recordándole lo lejos están, el silencio la inunda y sólo desea volar sobre los mares para alcanzarlo, anhelando convertirse nuevamente en el ángel que con sus alas le abrigue.

La oscuridad toma forma del amor, deslizándose por senderos que traen recuerdos… Recuerdos que susurran, que acarician, que besan, que sienten, tan claros y tan vivos.  Sin buscarlo y sin llamarlo,  el Caballero  es capaz de hacer que lleguen a la Princesa, sueños de ternura que dan paz a su mente, sueños de pasión que le roban mil suspiros…

Aparece a través del viento, con su presencia ilumina la oscuridad de la noche más triste, enamorando aún más  el pensamiento de la Princesa.
El Caballero no sabe que lo único que da serenidad al alma, son las palabras de amor que le susurra en la distancia, en las cuales ella se refugia añorando retornar al calor de sus brazos.
Palabras que llegan con hilos de la luna…. Bordando de sueños  y  emoción el corazón de  la Princesa.
Y ha de saber que fue él quien coloreó de amor su  mundo interior.